Rinoplastia Ultrasónica

¿Qué es la rinoplastia ultrasónica?
La rinoplastia ultrasónica es la intervención quirúrgica destinada a corregir las deformidades nasales tanto estéticas como funcionales mediante la tecnología piezoeléctrica pudiendo trabajar con la máxima seguridad disminuyendo el tiempo de recuperación postoperatorio.
Se trata de una de las cirugías estéticas faciales más demandadas, actualmente ya que implica una mejoría inmediata en la armonía y equilibrio facial, con una rápida recuperación gracias al empleo del piezoeléctrico.

¿En qué consiste la tecnología piezoeléctrica?
Se basa en el empleo de un bisturí piezoeléctrico el cual, mediante vibraciones ultrasónicas, tiene la capacidad de cortar y remodelar el hueso de forma precisa y segura. Dicho dispositivo no es capaz de lesionar otros tejidos como cartílago, mucosa, músculo o vasos sanguíneos. De este modo conseguimos realizar una rinoplastia sin riesgo de lesiones en tejidos próximos, disminuyendo el edema y hematomas postoperatorios. Además, tampoco es necesario el empleo de taponamiento nasal postoperatorio.

¿Qué pacientes son candidatos?
Cualquier paciente que desee realizar modificaciones en la forma o función de su nariz, a partir de 18 años y sin límite de edad.
En ocasiones si existen grandes disfunciones o problemas estéticos durante la adolescencia puede ser posible su intervención a partir de los 16 años con permiso de ambos padres. Cada vez son más los pacientes adultos de edad media (sobre unos 40-50 años) que deciden realizarse una rinoplastia ultrasónica animados por las ventajas de dicha tecnología.

¿Cuáles son las recomendaciones tras la retirada de la férula?
Es necesario dormir con el cabecero elevado durante el primer mes para mejorar el drenaje linfático de la nariz, así como ayudarse de una almohada de viaje para evitar dormir de lado y golpear la nariz.
No es posible el uso de gafas durante las primeras 4-6 semanas, ni tampoco sonarse o bucear en este tiempo.
La incorporación a la vida laboral suele realizarse tras la retirada de la férula, pero puede realizarse antes de este periodo si no se trata de un trabajo que precise esfuerzo físico.
En cuanto al ejercicio físico moderado-intenso debe evitarse durante las primeras 4-6 semanas.
